Muchos médicos, futuros médicos o proyectos de médicos que quedaron en el camino, pero que alcanzaron a cursar Anatomía, se acuerdan de él. Lógico: es difícil olvidarse de un profesor que, luego de dar una clase en (quizás) uno de los lugares más lúgubres de la Facultad de Medicina de la UNT, les brinda sorpresivamente a los alumnos un espectáculo de magia. Esta es una costumbre que Miguel Ángel Matas, también conocido en el mundo de los magos como "Doctor Matas", viene alimentando desde hace años.

Actualmente, el médico y empresario preside de manera honorífica el Círculo Mágico de Tucumán. "El Doctor Matas y Paco Rubio son los referentes en la provincia", afirma Agustín Barrera Palou.

Miguel Ángel tenía un tío abuelo que era mago. Y de tanto verlo hacer trucos, la curiosidad por este tipo de arte se le fue despertando, hasta que terminó convirtiéndose en su pasión. "Con el paso de los años fui incorporando conocimientos, habilidades y destrezas. Leí libros, asistí a congresos...", enumera. ¿Una prueba de su amor por la magia? Al salón de fiestas que tiene en la zona oeste de la ciudad le puso el mismo nombre que la mansión del mago Mandrake.

En 1964 ingresó como docente a la cátedra de Anatomía de la Facultad de Medicina de la UNT. Y con el paso de los años logró unir sus dos pasiones: la docencia y la magia. Es por eso que sus clases son famosas: sus alumnos no sólo aprenden sobre Medicina, sino que también se convierten en espectadores privilegiados de sus espectáculos al menos una vez al año.

Miguel Ángel considera que cualquier persona a la que le interese la magia puede convertirse en mago. "Pero que sea bueno va a depender de la dedicación que ponga en aprender y en perfeccionarse -subrayó-. Como cualquier otra actividad, la magia implica paciencia, voluntad y perseverancia".

Para empezar

¿Cuándo se empieza a ser mago?.- "En el momento en que te sale el primer truco y sorprendés a otra persona. Esa es la justificación de todo lo que hacemos: es muy gratificante darse cuenta de que al público le gusta lo que uno hace", afirmó Gastón Tannuré.

Los primeros pasos.- El futuro mago se da cuenta de su vocación cuando advierte que lo mueve una curiosidad difícil de controlar: quiere entender cómo alguien que se dedica a la magia es capaz de hacer un truco. "No hay un truco clásico con el que todos hayamos empezado, sino que hay varios; generalmente están relacionados con las cartas y las monedas", explicó Néstor Rodríguez.

La edad.- Néstor Bayard sostiene que lo ideal es empezar con la magia de chico, para adquirir más agilidad con las manos.